La explotación salinera en las lagunas de La Mata y Torrevieja viene de muy lejos -hay constancia de ello en el siglo XIV- y sigue coexistiendo de manera armónica a día de hoy con la preservación del entorno natural. El espacio está protegido desde 1989 y ocupa una superficie de 3.700 hectáreas, de las cuales 2.100 se corresponden con las láminas de agua de las dos lagunas que le dan nombre.
La elevada salinidad del terreno hace que la flora del parque no sea muy abundante, pero sí muy característica, con la vegetación arbustiva propia de los saladares. Asimismo, en los puntos más próximos a las orillas de las lagunas hay presencia de carrizales, e incluso hay focos de pinar en algunos lugares cercanos a la laguna de Torrevieja, gracias a la proximidad de la sierra de San Miguel. Este espacio tiene una gran importancia para las aves, ya que casi un centenar de especies tienen presencia en él. Los flamencos sean probablemente la más característica.
El parque de las Lagunas de La Mata y Torrevieja es el que tiene programadas más actividades con motivo del Día Mundial de los Humedales, tanto para los escolares de la zona como para los adultos interesados en la naturaleza.







