El alcalde de Torrevieja, Pedro Hernández Mateo, no tiene problemas de liquidez. Su declaración de bienes como diputado autonómico, que las Cortes hizo pública ayer junto a la del resto de los 98 diputados autonómicos, revela que el dirigente del PP, cuyas emolumentos mensuales proceden del sueldo de parlamentario, tiene ingresados en varias cuentas, cuyo desglose no especifica, cerca de 1,1 millones de euros -como se recoge en los cuadros que acompañan esta información- en dinero contante y sonante.
Su patrimonio se completa con un Wolskwagen Tuareg y dos inmuebles, ambos en la provincia y de los que no ofrece detalles salvo que sólo son de su propiedad en un 50%, con un valor catastral de 90.000 y 310.000 euros respectivamente. En total, el patrimonio del primer edil salinero, en su día imputado por un supuesto pelotazo con un suelo que compró y luego habría revendido, suma más de 1,5 millones, de acuerdo con la declaración que Mateo ha presentado en las Cortes.
Es el líder en liquidez pero no el diputado que declara un mayor volumen de bienes. El número uno del ránquing es el vicepresidente Juan Cotino. Sólo dispone de un inmueble, una casa heredada en Xirivella, su pueblo natal, con un valor catastral de apenas 7.735 euros. Pero, sin embargo, declara bienes no inmobiliarios -cuentas corrientes, obligaciones, acciones y participaciones en diversas empresas y hasta planes de pensiones- por un valor de 1,9 millones de euros, más de 315 millones de las antiguas pesetas. Alejandro Font de Mora, compañero de Consell de Cotino, apenas declara líquido y activos, pero, sin embargo, sí cuenta con un importante patrimonio inmobiliarios. Concretamente, supera los 900.000 euros, de los que 868.000, aclara, son producto de la herencia paterna. También dispone de un importante patrimonio, el conseller de Economía, Gerardo Camps, con 19 bienes inmuebles -17 de ellos a consecuencia de una donación familiar- con un valor conjunto de casi 435.000 euros.







