Perdónenme los geniales hermanos Marx por recurrir a una de sus obras para describir la política valenciana, pero tal vez tirar del humor sea lo mejor ante tanta falta de vergüenza.
El no tan Honorable President Camps, dirige un barco que hace aguas ante la gurteliana tormenta que se abate sobre él. Lo que antes no eran más que pequeñas borrascas y sombras sobre su gestión hoy son tifones que amenazan con arrastarle, mientras en su barco se presencia un alborotado espectáculo que día a día nos sorprende más y que ya comienza a cobrarse sus primeras víctimas.
Su fiel escudero Ricardo Costa, Ric para sus verdaderos amigos, ha sido el primero en caer porque codeándose de personajes como el Bigotes o Francisco Gurtel, digo Correa, no podía ser de otro modo. Estos personajes que sacados de alguna película Ozores, Pajares y Esteso han protagonizado la actualidad los últimos meses, gracias a su afán empresarial y con su inventiva, sus adulaciones y regalos, forjaron una trama digna de las peores películas de clase B que sigue contaminando la política del Partido Popular y quién sabe si también sus arcas.
Para sustituir a Ric, Paco Camps ha elegido a un hombre cuya carta de presentación ha sido la negación del Holocausto durante su juventud. Imagínense al figura. O cómo serán los otros para que haya tenido que elegir a éste.
Y mientras el President flojea le crecen los enanos: Ripoll, Rus y Fabra hacen y deshacen a su gusto, convertidos en señores feudales que parecen esperar la caída de su líder. Ripoll parece soñar con el retorno de su antiguo jefe: Edu Zaplana y Don Carlo Fabriccio di Castellone sabe que a río revuelto ganancia suya. Y a río seco ganancia suya también.
La mayoría de las bases del PP no saben ya qué decir y muchos de sus dirigentes su suben a este carro ante semejante panorama, mientras España entera sigue ansiosa la crónica de este drama escrito en 17 000 folios del que todavía falta mucho por saber.
Y la cosa no queda aquí porque dentro de la derecha española se puede seguir comentado la obra: "Una tarde en Caja Madrid" y su liado argumento entorno a la relación casi amorosa entre un alcalde y una lideresa, con un pequeño papel para Ana Botella, a quien tal vez recuerden por sus apariciones secundarias en "Un día en la Guerra" y "Sopa de Chapapote", obra en la que destaca el papel del "Señor de los Hilillos", un Mariano Rajoy venido a menos cada día que ahora se refugia en los monólogos humorísticos, el último de ellos titulado "los Chuches".
Hasta aquí llegan la ironía y el sentido del humor porque el tema es grave y no es de extrañar que ante semejante circo siga siendo el PSOE quien sea, gracias a sus aciertos y pese a sus errores, el partido político más serio, más honrado y el que mejor defiende los intereses de los españoles y españolas y especialmente de los valencianos, hecho que va calando en las mentes de todos ellos y que se verá refrendado en las próximas Elecciones Municipales y Autonómicas de 2011. Si Camps aguanta.
Gabriel Estañ, Secretario comarcal de las Juventudes Socialistas y miembro del Comité Nacional del PSPV-PSOE.





